
Por ello hemos comenzado esta serie de capítulos orientados a las Pymes y Startups en los cuales abordaremos desde las cuestiones básicas del emprendimiento hasta el último nivel de conocimiento que tengamos.
El primer artículo trata sobre buenas prácticas para el inicio y consolidación de Pymes y Startups y si bien el éxito nunca está asegurado, empleando unas buenas prácticas nos ayudará a conseguir el mejor resultado posible.
Muchas de las recomendaciones pueden resultar evidentes, pero no siempre las tenemos en cuenta a la hora de comenzar nuestro negocio. Es por ello, que resulta apropiado seguir una metodología correcta para que un nuevo proyecto emprendedor comience correctamente y llegue a consolidarse.
A la hora de crear el producto, es necesario pensar en una idea innovadora que suponga ventajas claras y notorias hacia los clientes. Es preferible que tales ventajas estén centradas en solucionar un problema a nuestro cliente, más que en reducir sus costes. Es difícil vender un producto que produzca un pequeño ahorro a tu cliente. Muchos clientes pueden verte como una posible fuente de riesgos o problemas. Cambiar a tu producto o servicio para ellos tiene un riesgo: el coste del cambio. Si quieres vender tu producto basado en el ahorro que supone a tus clientes asegúrate que ese ahorro es notable o no será atractivo.
Una buena idea, además, te ayudará a la hora de obtener financiación.


Muchas de las redes sociales como Facebook y Twitter ya incorporan parte de estos servicios, pero lo que resulta más llamativo es que por fin empiezan a despuntar otras redes sociales basadas exclusivamente en este concepto: Quiero compartir contigo dónde me encuentro y cuáles son los lugares que más frecuento.
